20 mar. 2017

Casas Vacías


Casas vacías,
Que se quedan vacías,
La gente se va,
La fiesta terminó,
La chica de blanco ya salió de la mano con él.
Y yo me quedo adentro,
En el silencio que queda después del ruido,
Demasiado alto y molesto,
Imposible ignorarlo.
Salgó de la casa
Subida a una bicicleta
Y me alejo del silencio y del vacío
De la cama vacía que quedo en mi pieza.
Me duele que se haya ido,
Me molesta que todo el mundo me pregunte si la extraño
Qué clase de pregunta es esa.
Pero no puedo decirlo en voz alta,
Porque no puedo admitirlo,
Ella ya se fue y no me queda más que acostumbrarme
Al vacío y al silencio
Y a la cama vacía,
Y al espacio extra que ya rellenare con algo. 


[mi hermana se casó]

16 mar. 2017

Todas las manos


Todas las manos son hermosas,
porque todas sirven para atraparte en la caída.

Escribí un día en mi cuaderno y lo deje ahí. Fue uno de esos pensamientos fugaces que no llegan a ser más que eso, solo una frase escrita en un papel.  Pero el otro día cocinando me di cuenta de que si, todas las manos son hermosas por todo lo que podemos hacer con ellas. Desde el sencillo acto de tomar a otra persona de la mano, hasta pintar flores y construir casas, escribir cartas sinceras y quitar el polvo de un mueble viejo. Las manos sirven para levantarnos y volver a empezar de ser cero, para ayudar a otro a que se levante. Pero también sirven para crear y esa acción tan primitiva de crear cosas con las manos es infinita. No creo que haya nada más liberador que mancharnos las manos con pintura o con arcilla o con harina.


Así que sí todas las manos son hermosas. De eso me di cuenta un día y lo escribí en mi cuaderno. Pero a medida de que usamos las manos para crear nos damos cuenta de toda la verdad que hay en esa frase y de las infinitas posibilidades que esconde. 

13 mar. 2017

Leer a otras personas


Me gusta escribir (si no me vuelvo loca) pero también me gusta leer a otros que escriben. Me gusta leer sobre el proceso de escritura de otros, conocer sus manías y sus secretos, sus atajos para no quedarse en blanco en mitad de una oración. Me mantiene cuerda y me hace sentirme un poco menos sola. Me doy cuenta de que no soy la única que anda con cuadernos llenos de palabras y siempre escribe en las servilletas y tickets, que todo el papel sirve para mancharlo con tinta.


Creo que todos necesitamos encontrarle una explicación, poner en palabras lo caótico que es escribir, darle un orden y un sentido, dar una justificación de lo que hacemos.  Y es por eso que me gusta leer a otros hablar sobre la escritura, porque, aunque el proceso de cada uno es muy personal, me ayuda a entender. Leer a otros me ayuda a entenderme a mí misma un poco más. 

7 mar. 2017

La belleza de lo incómodo

Cruzar un río de agua helada con los pies descalzos para no mojarte las zapatillas, que empiece a llover cuando todavía te falta mucho para llegar y no haya ningún árbol cerca para protegerte, comer dos vainillas porque eso es lo único que tenes en la mochila, el resto del paquete te lo comiste hace rato, llegar mojada y cansada, tener que bañarte en una ducha que no está mal y tiene agua caliente pero no es la tuya, tener que dormir en una carpa, comer lo que podes hacer en una olla, que es básicamente fideos, o arroz o fideos, o salchichas o fideos con salchichas, levantarte temprano porque al día siguiente tenes que empezar de nuevo, porque los días son largos y amanece temprano.

Te levantas y comienza todo de nuevo. Para mucha gente será una tortura. Pero para a mí me encanta. Creo que hay cierta belleza en la incomodidad, en el cansancio que sentís cada noche antes de irte a dormir, en dormir en camas que no son tuyas o sobre el suelo, con solo una carpa separándote de la tierra, en andar descalza por agua helada y sentir en ese frío-calor como la sangre se te activa.

Es necesario la incomodidad para llegar a la naturaleza, porque la naturaleza no es cómoda. El suelo es duro y las ramas tienen nudos, las montañas son altas y las piedras, resbalosas. Hay que aceptar todas esas imperfecciones e impedimentos y solo así se puede disfrutar del estado puro de la naturaleza. Hay que dejar de lado las rutinas que tenemos en nuestra vida diaria de ciudad. Que hay que bañarse todos los días, e irte a dormir a la misma hora, que tenes que comer en una mesa y chequear al menos una cien veces el celular. Hay que hacerse a la idea de que en la naturaleza no hay internet ni enchufes para recargar la batería del celular. Hay que dejar de querer tomar una foto de todo lo que vemos y simplemente limitarnos a ver. Que si empezas a ver sin un teléfono o cámara de por medio, te das cuenta de la inmensidad de todo lo que te rodea.


La naturaleza está cerca y al alcance de quien quiera ir a su encuentro pero hay que estar dispuesto a estar cómodo en la incomodidad, en la imperfección y el caos de lo inesperado. 

4 mar. 2017

Música: Lo nuevo de Ed Sheeran

Hola! Hace muchisimo que no vengo con música. Así que he decidido traerles lo último de Ed Sheeran. Me encanta la música de esta chico y me encanta que sea pelirrojo y me encanta que este por venir a la Argentina (estoy pensando seriamente en ir a verlo). Salieron ya todos los temas de su nuevo álbum Divide pero yo les traigo dos que me gustaron mucho.

SUPERMARKET  FLOWERS

" I know
A heart that's broke is a heart that's been loved"


NANCY MULLIGAN

"Nancy was my yellow rose
And we got married wearing borrowed clothes
We got eight children now growing old
Five sons and three daughters"




¿Qué les parecieron las canciones? ¿Les gustaron? ¿Cuál es su favorita?


1 mar. 2017

Una foto de una foto de una foto

Con el celular le saqué una foto a una foto impresa. Pero no es lo mismo. Pierde la magia.

Me gustan las fotos impresas, las fotos de papel. Es por eso que me compre un par de rollos de fotos y estoy  usando una cámara vieja que había en mi casa. Es de plástico de color negro. Parece bastante trucha pero me gusta. Usarla me da nostalgia, me hace acordar a cuando era chica, a vacaciones de verano en la casa rodante, a todos sonriendo a la vez porque hay una sola posibilidad, un solo click y ya has tomado la foto. El obturador (se llama así ¿no?) se abre y entra la luz y ya está, el momento en movimiento de pronto quieto.

De las fotos que he sacado hasta ahora hay algunas movidas, una en la que aparece la mano de mi hermano en medio de un paisaje de montañas, otras salieron muy oscuras y otras muy claras. El sol del mediodía quema las fotos, o eso estoy descubriendo. Estoy aprendiendo a sacar fotos con una cámara que debe tener más de diez años.

Hay muchas otras que han salido bien, muy bien, tanto que me he quedado sorprendida cuando las he visto. 

Hay una en especial que me ha encantado. Es de mi hermana más grande. Está sentada en un banco de madera. Una mano alzada como si saludara a un vecino que pasa por la calle, una sonrisa en los labios, no como si estuviera sonriendo a la cámara, si no como si estuviera riéndose de verdad, porque se estaba riendo de verdad, y los ojos achinados. Mi hermana, a la que siempre molestamos porque tiene ojos grandes, salió con los ojos completamente achinados y eso es lo que me gusta de esa foto. Que es espontánea y sincera, no es ensayada. Me gusta porque es todo lo que está bien. Tendríamos que pasarnos la vida entera así, con los labios hacia arriba y los ojos achinados de tanto reírnos.

25 feb. 2017

Yo antes de ti, Jojo Moyes



Louisa Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café Buttered Bun y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick. Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio. Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a solucionarlo. Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre. Yo antes de ti reúne a dos personas que no podrían tener menos en común en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿Qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?



Lou acaba de perder su empleo en el café Buttered Bun. Desesperada por otro trabajo comienza a trabajar como cuidadora de Will Traynor un joven exitoso que tras un accidente ha quedado postrado en un silla de ruedas, necesitando a alguien para prácticamente cualquier actividad.

Yo antes de ti es una historia de amor, una de esas que te dicen que te va a encantar, que te va a emocionar y te va hacer llorar y reír y que te vas a enamorar. Bueno, la verdad es que no me sucedió nada de todo eso.

La historia es entretenida y se lee muy fácil, avanzas rápido, casi sin darte cuenta. Pero en ningún momento logre sentir la historia, no sentí nada de nada. Para que un libro me haga llorar tiene que estar muy bien escrito así que no esperaba llorar, pero esperaba reír, o sentir ternura o encariñarme con los personajes o sentir tristeza. Pero no sentí nada, me resulto demasiado lineal, o poco real. Nunca pude meterme en la novela al cien por ciento.

Me gustaron solo dos cosas del libro. La primera es la relación de Lou con su hermana, mitad amor, mitad odio, la sentí sincera y realista, me gustó que hubiera cosas de su hermana que la sacaran de quicio y la molestaran. En segundo lugar el motivo por el cual Lou siente miedo. Me pareció una razón válida para su comportamiento frente a la vida. Pero más allá de eso, el resto de la historia pasó por el costado y casi ni me entere.

En fin, Yo antes de ti es un libro que se lee rapidísimo, de escritura sencilla, un libro que se supone que tiene que hacerte sentir de todo pero a mí no me sucedió.