30 mar. 2015

La soledad de los números primos, Paolo Giordano






 «En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.»
Esta bella metáfora es la clave de la dolorosa y conmovedora historia de Alice y Mattia. Una mañana fría, de niebla espesa, Alice sufre un grave accidente de esquí.  Si la firmeza y madurez con que este joven autor desarrolla el tono narrativo impresiona y sorprende, no menos admirable es su valor para asomarse sin complejos, nada más y nada menos, a la esencia de la soledad.




Soy de las que le gustan las historias de amor, pero no cualquier historia de amor, sino esas que te roban un pedazo de tu corazón. La soledad de los números primos es de esta clase de novela.

En esta novela tenemos dos personajes muy marcados y desarrollados a lo largo de toda la historia. Por un lado tenemos a Alice, quien tras un accidente esquiando de pequeña termina con problemas de autoestima y una actitud muy  dañina hacia sí misma. Por otro lado esta Mattia, un gemelo demasiado inteligente que siendo pequeño toma una decisión que cambiara para siempre su vida y la de su familia.

Cuando se conocen tienen 15 años y desde entonces seguiremos su historia. Una historia incomoda, ruda, accidentada y llena de silencios y malentendidos. Por algún motivo estos dos personajes están destinados a encontrarse, hay algo que los une, pero a la vez sus propias personalidades los condicionan. Veremos su madurez a través de los años y como sus caminos se separan y vuelven a unirse, hasta un desenlace que nos deja con un sabor agridulce en la boca, pero que luego de un rato nos damos cuenta que es el final perfecto para esta novela, a la altura de los personajes y sus personalidades.

"Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad. "
La historia tiene un buen ritmo y la escritura es sincera, directa, realista, tal como me gusta. No se dejen engañar, es una historia de amor que a la vez no trata sobre el amor, sino que es un drama sobrecargado de temas ya que el autor profundiza en un millar de aspectos de la vida.  En algún sentido me hizo acordar a “La lluvia en tu habitación”, también una novela romántica que no tiene nada de romántica. 

La soledad de los números primos no es una novela para cualquiera, sino que es uno de esos libros distintos que no buscan gustar ni contar una historia bonita, solo relatan la crónica de dos polos opuestos que están unidos por algo más que solo el destino. 

En mi opinión Paolo Giordano un escritor para tener en cuenta.

24 mar. 2015

Iniciativa PalabrasRobadas II



Hola Gente Bonita! Hoy toca la segunda edición de la iniciativa PalabrasRodabas. Para quienes quieran unirse a la iniciativa AQUÍ tienen la explicación.
Esta vez la frase se la robe a un chico que iba cantando en el colectivo. Yo acaba de salir de Ingles e iba para la universidad en uno de los colectivos locales y ahí estaba el con una guitarra cantando. No conocía el tema ni nada pero hubo una frase que se me quedo pegada.



“Hoy puede ser un día AZUL

Hoy puede ser un día azul.

El cielo puede ser una gama infinita de colores, pero me gustaría que hoy solo fuera azul, simple, perfecto, sincero. Me gustaría que el mundo fuera también un poco así, que avanzara lento y sereno… y azul.

Azul. Azul como el cielo y el mar.

En azul se convierte el aire cuando tú lo respiras. Tendría que haber más de ese aire, más oxígeno, más azul.  

Este día podría ser de cualquier color, un millón de posibilidades, pero fuera el cielo esta nublado y yo espero que el viento ahuyente a las nubes, no porque quiera, sino porque necesito que hoy sea un día azul.

Azul. Azul como el cielo y el mar.

Simplemente azul.

¿Podrías hacer eso por mí? ¿Qué tan difícil puede ser convertir un día en color?



Espero que les haya gustado! 
Quiero que participen todos. No importa que no participen de la iniciativa solo quiero que me digan que sería un día azul para ustedes. 

21 mar. 2015

Confieso que... Empece un diario




Me encanta escribir así que me compre un cuaderno, pequeño, anillado y con las tapas de color bordo. Lo compre para poder tener un lugar en donde escribir todo eso que se pasa por mi cabeza. Hay veces que en mi mente se me presenta una idea perfecta para una novela o una historia corta y para eso necesito sentarme en la computadora y escribir frente a una hoja sin renglones, pero en otros momentos simplemente hay una frase que se cruza por mi cabeza y necesito ponerla en papel. Puede ser una frase, una revelación un sentimiento, o quizás simplemente ficción. Para eso está el pequeño de tapas bordo, para escucharme.

Cuando comencé no me plantee escribir un diario, fue algo que simplemente ocurrió. De pronto me doy cuenta de que las fechas son continuas, día tras días, ese cuaderno me escucha paciente y sin quejas y sin habérmelo propuesto he empezado a escribir un diario. Nunca pensé que fuera la clase de chica que tiene un diario pero ha sucedido y tengo que decir que se siente bien acallar un poco todo eso que se sacude en mi cabeza. No creo que escribir un diario sea para cualquiera pero recomendaría que le dieran una oportunidad.

¿Alguno tiene un diario? ¿Lo han hecho alguna vez? ¿Lo intentarían?