28 abr. 2015

CINE: Love, Rosie



 



 Rosie y Alex son los mejores amigos del mundo, pero se separan cuando 
Alex y su familia se mudan desde Dublín a América. 

¿Podrá sobrevivir su amistad a través de los años y los kilómetros?

 ¿Serán capaces de arriesgarlo todo por el amor verdadero?





Love, Rosie es de esas películas que si has leído el libro dejara mucho que desear pero si simplemente piensas ver la adaptación pasaras un buen rato. 

El libro Donde termina el arcoíris (RESEÑA) trata muchos temas y la cantidad de sucesos es elevada. Traducir todo eso en una película es algo difícil, lo entiendo. Pero durante toda la película sufrí al ver el libro resumido a una historia de amor muy típica. 

Lo bueno del libro es que más que hablar del amor, habla sobre la vida en general, sobre todas esas idas y venidas que tenemos que pasar y la película aunque lo intenta no logra captar todo eso. 

Como segundo defecto, al centrarse tanto en la historia de Rosie y Alex se pierde el protagonismo de los otros personajes que sin duda alguna suman mucho a la historia.


Tengo que admitir que la película es en sí entretenida y me gusto el reparto, además de ciertos toques de humor y la filmación pero me fue imposible disfrutarla al 100% porque se que la historia era mucho más que eso.

En fin, vuelvo a repetir si leíste el libro sientes que se desperdician muchos puntos de la novela, pero si no lo has leído puede ser una bonita historia de amor.

23 abr. 2015

Por los pelos, Marian Keyes




Tara: treintañera, con serios problemas de autoestima y un novio que se dedica a criticarla.
Katherine: treintañera, incapaz de aventurarse a tener cualquier clase de relación con un hombre.
Fintan: treintañero, gay con pareja que trata de ayudar a sus dos mejores amigas para que sean felices.
Preocupaciones comunes: una pareja estable, el sexo, el peso y el empleo.
Aficiones comunes: emborracharse juntos y contarse sus más íntimos secretos.
La última oportunidad: llegará a través de los deseos de un moribundo. Es entonces cuando podrán salvarse por los pelos de una existencia infeliz.


Marian Keyes escribe sobre una generación a la cual no pertenezco. Sobre treintañeros que viven muy arriba al otro lado del océano, pero aun así sus novelas son aplicables a la población de lectores  en general. Porque esta novela habla más allá de todo sobre la vida y sobre cómo hay que despertarnos y dejar de desperdiciarla, porque queramos aceptarla o no es muy corta. 

Tara, Katherine y Fintan son amigos desde pequeños. No voy a internarme en una descripción de cada uno porque creo que no vale la pena, hay que leer el libro y descubrir cada personaje hoja por hoja. Solo diré que la autora crea personajes bien equilibrados, cada uno tiene su particularidad, sus puntos fuertes y esos defectos que los hacen humanos. La que mejor me ha caído es, quizás, Tara porque su obsesión por la comida me robo más de una sonrisa.  

La vida de estos tres personajes se ve abruptamente interrumpida cuando Fintan enferma. Desde este punto de partida Tara y Katherine tendrán que replantearse que es lo que harán con su vida, si seguirán desperdiciándola o se arriesgaran por lo que quieren, por lo que se merecen. 

Hay dos motivos por los cuales creo que hay que leer esta novela. Primero, el mensaje que nos deja Keyes es muy cierto y lo filtra en una historia muy entretenida y a la vez reflexiva. Segundo, el humor de Keyes, aunque no es uno de mis preferidos, tengo que admitir que me robo muchas carcajadas. Creo que cualquier mujer puede sentirse identificada al menos en algún momento con Tara. Me encanta que la haya hecho tan imperfecta, tan normal y tan fanática por la comida. Hacía mucho que no me reía tanto con un personaje femenino.

Por los pelos, es una novela moderna, con un mensaje muy importante y un humor muy característico de Keyes. Para quienes aún no la han leído les recomiendo que le den una oportunidad.

18 abr. 2015

Blanca como la nieve, roja como la sangre, Alessandro D´Avenia



Leo vive en pleno torbellino de la adolescencia. Un universo en el que irrumpe un nuevo profesor, soñador, que pone a prueba a sus alumnos y les obliga a plantearse preguntas acerca de la vida y de sus propios sueños.
Preguntas que a Leo le cuesta responder, pero que le acercan al mundo de los adultos. Además, Leo tiene un enemigo: el color blanco. Porque para Leo todas las emociones tienen un color, y el blanco es la ausencia, la soledad y la pérdida, el rojo, en cambio, es el color del amor, la pasión, la sangre; rojo es el color de los cabellos de Beatrice.
Leo ahora ya tiene un sueño, y se llama Beatrice. Cuando Leo descubre que Beatrice está enferma y que su enfermedad está relacionada con ese blanco que tanto le asusta, deberá buscar dentro de sí mismo, para entender que los sueños no tienen fin y que siempre hay que encontrar el coraje para creer en algo más grande.

Blanca como la nieve, roja como la sangre, me hizo acordar por momentos a Federico Moccia lo cual no es demasiado bueno, al menos no para mí, pero en otros momentos fue poesía en estado puro. El autor combina la voz de un adolescente en pleno torbellino de emociones con los problemas por los cuales todos tenemos que pasar: la vida, la muerte, la amistad, el amor, los sueños.

La novela está narrada en primera persona, Leo nos dará todos los detalles de lo que pasa por su cabeza, los partidos de futbol, su amiga Silvia, el nuevo profesor y su nuevo sueño: Beatriz. Los capítulos son cortos lo cual hace la novela bastante ágil, pero en algunos momentos sientes como si no estuviera ocurriendo demasiado, como si solo fueran los sentimientos de Leo y todo parece un poco atascado.
 
Por otro lado yo esperaba una historia de amor y la verdad es que nunca llega, solo tenemos a Leo totalmente enamorado de Beatriz lo cual me molesto mucho ya que nunca ha hablado con ella. Lo bueno es que a pesar de que Beatriz está enferma la novela no es una nueva versión de TFIOS, la enfermedad es solo un disparador para todo lo que le está ocurriendo a Leo.

No creo que esta novela sea de las mejores ni nos traiga nada excepcional. Solo diré que el autor nos hace situar en lugares que nos hacen reflexionar mucho. A pesar del hecho de que en ocasionas es un poco demasiado azúcar para mí, la mayoría de las veces la escritura es soberbia. Es la clase de libro del cual robas un millón de frases.