7 ago. 2017

Ese llanto que duele

Hace poco vi una charla de Ted en donde Hernan Casciari, un escritor argentino, hablaba del llanto contenido por años tras la muerte de su padre, del duelo, del llanto que finalmente explota y ese duelo que por fin puede cerrarse como un círculo que se termina de unir.

Era una charla sobre el llanto, sobre cómo cinco años después de la muerte de su padre está en Costa Rica, en un hotel y ve una foto de su padre y hace lo imposible para no largarse a llorar en medio de todos esos turistas. Pero finalmente tuvo que llorar y  yo escuchando sobre su llanto también me largué a llorar. Hay personas que lloran todo el tiempo por todo. Yo no soy de esas personas. No suelo llorar mucho y cuando algo me emociona suelo reprimir ese llanto porque ¿A quién le gusta llorar? Pero esta charla quebró todas mis defensas y me hizo llorar mucho.

Fue ese llanto que duele, que te frunce la cara y te nubla la vista. Te raja el pecho a la mitad. Tuve que poner pausa, tomar aire varias veces, tranquilizarme y recién después pulse play.

Una vez que la termine de ver me quedé pensando, con los ojos rojos y el pañuelo apretado en la mano. Quizás no lloré sólo por la charla pero por todas esas cosas por las cuales hacía rato que no lloraba.

Dicen que llorar es bueno, que ayuda a liberar energía, a sentirnos un poco más livianos. Llorar es una forma de expresarnos tan válida como la risa y entonces ¿Por qué lo reprimimos? ¿Qué es lo que nos avergüenza tanto?

Quien daba la charla había tardado cinco años en llorar la muerte de su padre. Cinco años reprimiendo el llanto y el dolor de una muerte. Quizás llorar sea una manera de admitir que estamos mal. Quizás signifique derrumbarnos, volvernos débiles. Pero quizás llorar, también sea el primer paso para dejar de estar mal.

Por si quieren ver la charla se la dejo, es muy bonita:





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4 comentarios:

  1. Hola Cati!
    Desde chica fui bastante lágrima suelta, era de ponerte a llorar muy fácilmente y todavía me queda algo de eso. También es cierto que a veces nos guardamos cosas e intentamos reprimirlo, pero el algún momento alguna cosa nos sobrepasa y no podemos parar de llorar.
    Hace unos años lo empecé a ver como una forma de catarsis, a veces necesitamos desahogarnos y la gente encuentra su propia forma de hacerlo, con violencia, creando algo, llorando, etc.

    Que andes bien-

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  2. un relato tan hermoso como sus cuentos, todo va tan de la mano. Un genio Casciari

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  3. ¡Hola!

    Esta entrada me dejó meditando un buen rato. Por el contrario, no suelo ser una persona que llore demasiado, pero entiendo los sentimientos de Casciari, a veces, aunque no queramos tenemos que luchar nuestros propios duelos y es impresionante la manera en la que cada uno lo maneja.

    Me encantó esta charla,
    un beso

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  4. Gracias por la reflexión y por dejar el link,excelente charla!
    Un beso

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Ray Bradbury